Un estudio de suelos de Campo Moderno recorre la finca con sensores, la abre con calicatas, la mide en laboratorio y devuelve algo concreto: los bloques donde conviene manejar distinto, con su superficie exacta en hectáreas.
Cada paso descarta incertidumbre del anterior. El sensor dice dónde mirar, la calicata dice qué hay, el laboratorio lo cuantifica y la interpolación lo extiende al lote completo.
Este es el entregable. Siete unidades cartográficas delimitadas y medidas.
Pase el cursor por cualquiera para ver de qué está hecha.
El color de cada unidad en la lista es el mismo que tiene en el mapa.
Las siete unidades reordenadas por profundidad efectiva. El ancho de cada franja es su superficie real dentro de las 150,37 hectáreas.